La importancia de cuidar nuestros ciclos biológicos.

Llamamos ciclos biológicos (ritmos biológicos) al comportamiento del sueño, la sed, la libido y el hambre entre otros. El desarrollo de estos cuatro ciclos da como consecuencia el estado general de nuestro cuerpo y por tanto de cómo nos sentimos, aclarando que el sentir es algo que consideramos propio de nuestra mente.

Con lo anterior quisiera explicar que el estado de funcionamiento de nuestro cuerpo puede ser responsable en gran parte de cómo “nos sentimos “.

Hay ciclos vitales en los que podemos influir de forma directa y simple, y otros en los que no. Por ejemplo: no puedo decidir cuánta sed tener o que tan alta o baja estará mi libido; pero sí puedo influir en resguardar mis ciclos de sueño, o en el comer ordenadamente. Al ordenar uno u otro de mis ciclos vitales tenderé a regularizar los otros.

Por el contrario, si desordeno alguno o algunos de mis ciclos vitales alteraré no solo los otros ciclos sino también a mi sentir general y ánimo. El mejor ejemplo es el sueño. Si como tarde o no me acuesto a tiempo para estar unas 8 horas descansando, no lograré dormir bien; si no duermo bien no me sentiré en buen estado ni de buen humor al otro día, y por tanto mi desempeño laboral y la percepción de los demás acerca de mí no será la mejor. Luego, si vuelvo a repetir la conducta al otro día (como suele ocurrir; el mal dormir es con frecuencia una consecuencia de malos hábitos que se mantienen) tendré otra noche de descanso insuficiente, por lo tanto, los síntomas se acrecentarán. Estaré francamente irritable, no lograré concentrarme bien y por tanto no podré hacer uso de mis habilidades, siendo con ello menos eficiente que de costumbre.

Si prolongamos esta condición a lo largo de los días, la percepción de mí mismo cambiará, junto con la de los demás. En consecuencia, no solo estaré irritable por la falta de sueño sino también algo preocupado o incluso frustrado porque mi desempeño no es bueno y desarrollaré ansiedad (otro síntoma común del trastorno de sueño). La ansiedad me llevará a comer más de cierto tipo de alimentos y aumentaré mi peso; además, con ansiedad tendemos a comer en la tarde y cosas del tipo carbohidratos, es decir, masas. Entonces, el cuerpo comenzará a cambiar también.

Los cambios conductuales y físicos tenderán a prolongar el trastorno de sueño y caeremos en un círculo vicioso: es decir, que el síntoma alimente a la enfermedad y la enfermedad al síntoma.

A algunos pacientes les parece llamativo que un trastorno de sueño ocasiones tantos síntomas; la explicación está dada no solo por el trastorno sino también por la acumulación de deterioro físico. De hecho, un trastorno de sueño puede llegar a producir síntomas depresivos e incluso requerir fármacos antidepresivos. Les recomiendo leer y cuidar las normas de higiene del sueño.

Informarse y seguir las normas de higiene del sueño es vital para proteger nuestro cuerpo, los ciclos vitales y nuestra salud general. Debo contarles que un buen sueño está asociado a una vida más larga y mejor. Si usted está tomando fármacos para dormir debe seguir estas sugerencias con mayor rigurosidad.

Categoria
Tags

Una respuesta

  1. Muchas gracias doctor muy clara su explicación y aporta nuevos antecedentes para tomar conciencia sobre la importancia de cuidar nuestras horas de descanso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *